avidades del principo de los 70, Alija bullía palpándose y dejándose
sentir el mocerío venido de todos los puntos onde se encontraran,
trabajando, estudiando ó simplemente viviendo, ¿fuiste tú Manolo?,
¿tal vez tú hermano Javi?, ¿ó quizás tú hermano Toño?, sé que
fuistéis uno de los tres los que habías concertao un partido de fúrgol
con los de La Bañeza, el día, como no podía ser menos, por ser el más
apropiao e ideal, el primero del año, ¡¡el dia de Año Nuevo!!, pa
empezarlo bien y haciendo lo que nos gustaba, uno de los días más señalaos
de cada año.
La hora, después de la comida, si señor, pa questuviéranos todos
ligerines y despejaos, haríanos un viaje sin moscas cojoneras hasta
donda la justa tendría lugar, ¡¡el campo de La Llanera !!, que tenía
yerba segada, porterías y casetas, ya estaba bien de cambiarnos
detrás de los piernos, las ripias ó las higueras. El equipo
contrario, por supuesto, el titular de La Bañeza, Alija presentaría un
equipo poderoso y mú técnico, y como entonces no había controles de
alcolemía ni de nada, estaríanos todos, los propios y los rivales a
buen nivel, habría alguna gomitona, quizás alguno se tumbara pa dar
una cabezada, habría quien diría que jugábanos con dos balones, ó
quel árbitro era un pendón vestido de negro, pero que importaba todo
eso, el placer lo compensaría todo.
La leva había sido numerosa, no se esfilpó naide, allí estaban
además de los tres ya mencionaos, el gran Landini, nuestra referencia,
capitán, confesor, tenía formación lacial y romana, había sido Papa
y todo (Mons. Ildelbrando Antoniutti lo poclamó) aunque luego dimitió
porqué le gustaban mucho las Aldonzas, las Melibeas, las Dulcineas,
todas las sílfides y rapazas en general, ¿quién mejor que él?, además
dél estábanos, Seni, Marcelino Zumba, Pablito, Mesín Tórtolo, Pipe,
Sardín Perdigón, Pepín Lechero, Jóse Pinilla, Mingo Piejito, Mirito
Cango, Luci (epd), Jaci Panuchi, Pablito Mús, Nardi Borreguero, Tino
Pitti, Toño Molina (epd), Mingui, Jóse Pitti, Manolo el de
Meliquiades, Nitin Pega, Paco el de David, Tinin Santico, Pepín
Mueldelas, Jóse Churrero, Julían Muchila, Jesús el Malo, Gayito, Gelín
Pega, Maginín, Fidel, Paquito, Maxi Miajas, Tano Bicho, Mani Labrador,
Chago, Sito, Quino, Caceto, Andresín Cane, Germe, Avelino el Sastre
(epd), Milin, Nanín Barri, Tanin Chori, Pedrito, Toño, Manolo Fideo,
Torino, Chago Padinete, Lini Pajarico, Germanín, Blasito, Sito
Capador, Cuqui Guarnicionero, Eduardo Chorizo, Sindo Pernil, Abel
Torero, Toño Pereza, Quinito, Manolo Mikis, Manolo, Sito Pistolo,
Luisito, Nino Coquina y Mundico Chorizo (alguien me
se olvida uuuy).
!!Que cónclave!!, dábanos miedo con estos
nombres tan furgoleros, la flor, la nata y el requesón del fúrgol en
su estao más puro, lo más parecido a nosotros era el Torino de
Valentino Mazzola, con la simple mirada, un gesto ó un silbo nos
entendiános, así es que el día 31 y pa estar más hermanaos, por si
un caso y al estar cada uno en sitio diferente nos hubiera hecho perder
entendimiento, nos concentremos en los bares y la discoteca y andemos de
noche toledana, toda enterina, las fechas lo demandaban, y teníanos
tanto poderío y talento que paqué reservarnos, si al fín y al cabo al día
siguiente el partido acabaría con las tosinas que estábanos
almacenando, sería nuestro baño turco, fué está una noche pasada por
aguardiente, bollos y agua, ya que cayó un chaparrón monumental,
debieron de decir allá arriba a los borrachos y juerguistas agua y
barro, y vaiga que si hubo de las dos cosas, solo faltó que cayera
también paja hubiéra nos hecho adobes pa tapiar toda Alija.
Después de la Misa Arriba, onde ibanos todos de dulce y dimos más
duna cabezada, vuelaron esa mañana las güipas del coro al púlpito
pasando por los bancos del reló, parecordarnos questábanos en la Misa
del Niño, y como buenos confrades que fuimos en nuestra niñez
cumplimos con la tradición y la liturgia, besemos el Niño y dimos el
duro de rigor, después nos fuimos a tomar el vermú y a comer y beber
de festivo, llenemos la andorga y nos marchemos a la concentración con
todos los telares, la Burricada estaba como en día de pregón, allí
estaban los coches particulares, parecía aquello la nascar con aquellos
bólidos que teníanos, menudos haigas, rujían los motores como los
cencerros de las cabras de Juan Barbero, los R-12, R-8, Seat 850,
Seat 124, el 1430, Mini, Simca 1000, Gordini, había hasta una rubia mú
melosa que le decíanos la Decauve, todos queríanos ir con ella, y ella
nos arrullaba como si fuéranos los sus afijaos, no rezungaba,
pobrecina, en total 12 haigas atestaos de furgolistas, íbanos como
las enaguas en los baules, unos encima dotros, ni en los mejores
tiempos de la OAR había habido tanta animación ni disponibilidad, allí
estaban los hombres y las mujeres, madres, tías y admiradoras en
general, como si fuéranos al sorteo a Astorga, desta manera se marchó
el Alija Fúrgol Clú, por primera vez en la historia del Clú no iriános
a juegar en la caja dún camión ó dún carro, además el rival era de
postín, La Bañeza en La Llanera, casi nada, los ánimos eran elevaos,
jugaríanos 20 minutos cada uno a todo tren, así es que en cada coche
había una táctica, luego en el vestuario la completaríanos aunque
nosotros juegábanos de memoria como ya he dicho endenantes.
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Y lleguemos por fín a La Bañeza, en el campo no guipemos nada,
además estaba cerrao, jóbar que raro, no había naide por allí, ¿es
que se les habrá olvidao a estos tarambanas? ¿ó quizás estén aún
de parranda? el caso es que no había ni rastro de naide, nos bajemos de
los haigas y con dos botellas de Terri, 2 de Lasturiana y otras 9 ú 10
de gasiosa LaElisa manchada (especial fumanchú) empecemos el
calentamiento, mientras el que había concertao el partido fué a
pescudar por la otra parte contratante, carallu cuando lo encontró,
vino a decir que no se podía juegar porqué el campo estaba, embarrao,
amollecido y anegao del chaparrón de la noche anterior, cuando nos dijo
lo que habían dicho, no estábanos dispuestos a marcharnos sin juegar
el partido, al fín y al cabo muchos de nosotros habíanos juegao en La
Albufera de Valencia, enmedio de los arrozales, ¿por estos tiquis
miquis nos iban a jeringar el partido?, pues nada que nos lo jeringaron
y no jueguemos, ¡¡la venganza del mocerío alijano acababa de ser
invocada!!, ¡¡ay madrica que peligro tenían estos rapaces del priorato
de Zaniego!!
¡¡Nos habían embarcao!!, estábanos mancaos y enfurruñaos, los
ánimos estaban como el horno pa las margaritas, bien arrodao, la química
de baco y el sentimiento alijano habían germinao, que flor más
hermosa, así es quel nuestro capitán ordenó ¡¡a los haigas y
seguirme!!, ¡¡Alija y espita el cubeto!!, pipando y vociando nos
marchemos pal centro de La Bañeza y allí en la plaza del Ayuntamiento
empecemos a soltar todo el berrón que habíanos acumulao, entonces las
5 calles que daban a ella estaban abiertas al tráfico, allí nos
pusimos con nuestros haigas a dar vueltas en sentido contrario al de
guiar, pipando, vociando y sacando pañuelos y canzioncillos por las
ventanillas, taponemos todas las entradas y salidas de la misma, allí
no se podía guiar sinó era detrás de nosotros, tanto escándalo y
vocerío que montemos, no podía pasar desapercibido, así es que
apareció un policía municipal (pobrecín) al ver el cirio que habíanos
montao, empezó pipando con el silbo y blandía la cacha diciendo
¡¡que
os doy, que os voy a dar!!, bastante tenía el cuitadín conqué no lo
arrodáranos, por más que lo intentaba no podía hacer nada, pasó a
rezungar, más tarde se amansó, no sabía que hacer con nosotros
(aunque creo que lo que reálmente quería era unirse al lío) hasta nos
quiso dar unos vales paqué nos fuéramos al cine, pero nosotros quéramos
unos cabezudos, allí estuvimos dando vueltas y más vueltas hasta que
nos cansemos y nos marchemos pa Alija, (pero porqué ya iba a oscurecer
que sinó).
Desta guita iba la caravana furgolera, parecíanos un hormiguero,
en Santa Elena, iba un cliclista por la carretera, y Tanín que llevaba
el sasofón de mi padre lo tocó a su altura y el cuitadín del susto se
fué a la cuneta, nos dijo de todo, trás comprobar questaba bien, le
dimos unas friegas y continuemos hasta Quintana, allí en el bar pedimos
unas botellas de champán, como no tenían nos marchemos a Genestacio, y
pasó lo mismo.
Así es quel rebusco continuó hasta el bar de Altobar y allí
paremos los coches enfrente del mismo y enmedio de los charcos, algunos
que llevaban patucos los esfandagaron, trochemos por entredellos
empecemos un sainete que era lo más parecido a la istrucción militar,
hicimos hasta un banderín denganche con la entena de uno de los coches,
allí colguemos unos canzioncillos borraos a modo de bandera ¿de quién
serían?, allí a pelote y bien remangaos les acabemos con las dos
botellas de champán que tenían, la gente de Altobar lo pasó en grande
igual que nosotros, no querían dejarnos pagar ni que nos fuéranos,
después de un buen rato en armonía, nos marchemos pa Alija, sin poder
jugar el partido, de güena se libraron los de La Bañeza, y el campo
también, si llegamos a juegar lo dejamos arrodao.
Volverían otros desplazamientos, partidos, buenos momentos y
telares varios, casi siempre con los mismos potragonistas y otros que se
unían, los mozos de Altobar, Comonte, San Adríán, Benavente, La Bañeza
y en general los próximos al nuestro pueblo, disfrutemos por igual de
la rivalidad y entrega en las eras ó donde nos citáranos pa jugar,
después vendrían los comentarios por ambas partes, ¡¡uy!! me sestá
acordando aquel que juguemos en San Adrían en quel trinquete estaba
enmedio del campo de fúrgol y no se veían las porterías entre si, de
repente aparecía el balón y un montón de furgolistas detrás dél, ya
no sabíanos lo que pasada detrás del trinquete cuando siban pal otro
lao, solo oíanos gritos y juramentos, nos daba lo mismo, pero ésta es
otra historia.
VIVA ALIJA Y LA GENTE CON CASTA |