|
Estimado
Mundo:
Estoy
completamente de acuerdo contigo en lo que dices de Blas, creador de esta
maravillosa página y administrador justo de este Foro, sin embargo no
puedo menos que rebatirte otras de las afirmaciones que tan alegremente
has lanzado.
Yo
soy una de esas personas cobardes que se escudan detrás de un pseudónimo
para expresar sus pensamientos y opiniones. Para ti Edmundo, lo que nos pasa es que no tenemos las agallas y la
valentía suficiente para hacer una declaración pública de principios.
Pero a lo mejor, querido Mundo, la triste verdad es que las circunstancias
nos obligan a esconder la cabeza cual avestruz miedosa.
A
lo mejor, la triste verdad de mi querido pueblo es que si no sigues
cualquiera de las corrientes de pensamiento dirigidas por dos, tres o
cuatro caciques que se creen los dueños y señores del reino estas mal
visto, señalado, tachado para siempre con la marca escarlata.
A
lo mejor, la lamentable verdad es que la mayor parte de las buenas gentes
de Alija te destruyen, te hunden por el mero hecho de ser diferente, de
pensar diferente.
A
mí se me ha tachado en muchas ocasiones, se me ha vetado, vapuleado públicamente
y yo, enarbolando la bandera de la libertad, pensaba “no podrán
conmigo, no dejaré que puedan” pero han podido, Mundo, muy a mi pesar
han podido. Yo, que me vanagloriaba de mi valentía…
|
Las
criticas van mellando, uno cree que va a poder cargar sobre sus espaldas
con todo su peso pero no es así, el espinazo se va doblando, poco a poco,
sin que te des cuenta hasta que llega un día en que rozas el suelo con la
punta de la nariz y ese día te rindes porque ya no puedes más, porque ya
no soportas más peso, porque crees que si te cargan encima un solo gramo
más te romperás, te harás mil pedazos.
Y
esta, tristemente, es mi única manera de poder expresar mis opiniones,
escondiéndome como un vulgar ladrón, ocultándome muy a mi pesar sin
poder gritar “SOY YO, yo pienso esto o aquello y no me importa vuestro
rechazo”.
Después
de todo, querido amigo, somos animales sociales y el rechazo nos duele.
Algunos
preferimos dejar a un lado nuestra dignidad como personas, nuestra
libertad de pensamiento y expresión a cambio de poder vivir en paz.
Otros
habrá más valientes que yo, más fuertes. Yo no he podido, me han
derrotado.
Un
saludo de un cobarde vencido.
|