iempre que en la tú casa oías el día tal iremos a comere la boda de ...... ante los mís ojos se abría el telón de una función maravillosa, suprema, de
fiesta, y las ilusiones y los deseos de un niño como yo explotaban como aquellas granadas japonesas el tercer día de la Sacramental, llenas de figuras
ilusionantes, iría de fiesta, volvería a ver a mis familiares questaban afuera, estaríanos otra vez juntos, conocería otros rapaces, hariános trastadas y
enredarianos en el baile y en la propia boda, además comerianos dulces, carne y no iría a la escuela en tres días, con lo que volvería a exprimentar la
libertad de trasnochar y levantarme tarde, hacer lo que me gustaba, les daría bien de ulia a los mis amigos.
Y cuando un convite comu este se ponía en marcha, era piquiñin, igual cuna bolina de nieve, que cada vez siba haciendo más grandona, comu si le hubieran
echao el urmiento, por más que se profiara no había forma de paraila, el caso es que de tan grande como sacía, el pueblo entero acababa enratao en ella,
¿y porqué? ¿siendo comu era un compromiso entre particulares de dos familias diferentes?, tan puquitina cosa comu parecía cuando empiezó, siempre acababa
siendo un asunto de interés generale y todo el pueblo colaborando con quel mismo saliera en bien, porqué endenantes los nuestros tenían poco, pero lo que
tenían lo compartían, y de estas situaciones y circunstancias parecidas es de donde nace la hoy tan cacareada solidaridad (quentonces no, no se nombraba,
no se estudiaba, pero que todos la practicaban, porqué sabían cual era el límite entre lo bien y lo mal hecho, que paradoja hoy ya solo queda un rescoldo
de todo aquello, y se mantiene en los entierros, donde hasta los "enemigos" saben que tienen que cumplir, por muchas diferencias que tuvieran en vida)
Pero no, no nos pongamos tristes, hablamos de alegría y debemos continuare con ella, esa cosina que hacía que compartieras con tús vecinos y amigos lo
poco que tuvieras, porqué sabías que después de ello seguirías estando igual que endenantes, eso sí con ese plus de habere contribuido, satisfechos
consigo mismos, por lo tanto está más que acreditao que se compartía y que se ayudaba entre vecinos y familiares en todo, y una boda no iba a sere
diferente, era el evento más importante en la vida de entonces, había que darles ánimos a los novios y hacerles sentire que tenían el apoyo por parte del
pueblo, en la su nueva situación, alcanzando el status máximo que se podía tenere, sere cocho y por lo tanto tenere resposanbilidades de casa propia, ya
podían comere en pila.
Así es quel telare acababa por poclamarse dinterés y compromiso generale sin declaración ni escrita, ni pregonada, ni rebatida en el campanario, también
había rezungones, estos nunca faltan, pero son los menos, viéndolo todo fuera del su gusto, y aunque los más remolones no quisieran, los emburriaban pal
ajo, sinó era por lo civil, era por lo criminal, y sinó porqué una vez tice ésto u aquellu y ahora tenías que devolvere la prenda ó colaborare con lo
demandao (casi nunca tenía fine el favore prestao, era más caro cun haiga) y sinó te tratabas pol motivo que fuera, ya te mandarían al kisinger de turno
ya, paqué tenvolviera con las sus artes y cedieras sin restolar, si quera pistonudo el asunto si, y aunque parecía facile, todo tenía su intringulis y la
su pauta que vo a vere sinó fateo y soy capaz de enebrarlo sin que sesfarrape nada:
EL NOVIAZGO
Todo empiezaba entre
un mozo y una moza, que podían sere del mismo pueblo, u no (si el mozo
era forastero tenía que pagare la "entrada", porque nos había
esfilpao una moza, y eso no podia quedare así, eran los quintos los
encargaos de cobrarla, quedándose con la pona pa ire a la cueva), el caso
es quel arquero que manca un día, no se sabe cuando ni adonde, buriando,
buriando, el mú ciscolión, les había fincao una de las sus flechas
infestadas de cariño y pasión, y contra estas bubas y cortadas no vale
ninguna indición, ni cataplasmas y mucho menos pelleja con unto, que no
se conoce remedio (porque no lo tiene), el único es estare juntines, mirándose
a los ojos como dos papones inotizaos, bien aplampladines, todus los
quemos tenido estas calenturas terciarias, lo sabemus por esperiencia
propia, que nos llevan del rabo rabijal, te puedes hacere todo lo chulín
que quieras, si, si, pero ahi monin, tiran más dos tetas que 50 bueyes
duna carreta, quermoso es el amore.
Así es que andarían dos cosechas de remolacha de bracete, por la carretera los domingos y fiestas, quera la pasarela dentonces, alli te veia tolmundo,
allí se lucia todo, las toquillas, las zapatillas de pom-pom, las pañoletas, las sarianas, las pamelas, las medias de cristal, las faldas plisadas, el
mantón de Manila, la chaqueta de perlé, las gafas manoletinas, los niquis con calcamonias, pero sobre todo lo que más les gustaba a los infestaos, era
vociar sin palabra dinguna, a los demás de la carrera pedrestre, bien agarradines del bracete paqué que no se escapara dinguno de los dos, ESTA ES LA MI
NOVIA ó ESTE ES EL MI NOVIO, ansí es que ya lo sabéis, y todo aquello comprometía, vaiga que si comprometía, sarían carantoñas, y aprovecharían el
momento más oscuro (y vaiga usté a sabere que más) no lo retalo porqué igual hay ropa tendida, el caso es que darse un besín en público podía suponere
una penitencia de confesionario pambos, quera pior quire a entresacare remolacha ó a arrancare cebada al coto ó al raso sin agua, iban a rezare rosarios
y oire más misas que San Aquilino Borrón(+).
Cuando ya estaban hartos de estare a la puerta, de paseare, de ire al cine ó al baile, sin nada más, decidían que ya era la hora de que tenían que
casarse, se lo dirían a los sus padres y padrinos.
LA TEMPORADA
Las bodas en estos tiempos solo podían
celebrarse entre los mediaos de Octubre y Abril, y ya venía la costumbre
de largo no iba a cambiarse ahora, comu excepción se podía llegare a
Mayo, si por un causuale encalcando el pajare hubiera habido un penalti y
habia que silbarlo en ese mes, no había más esceciones, queda bien
clarito quentre Mayo y mediaos de Octubre solo había que pensare en
trabajare, que si las habas, que si la siega, que si la trilla, que si la
remolacha, que si regare, que si los pimientos, entonces no era necesario
ire a hacere la senda del colesterol, entre que comian poco, eso si, sano,
y se metían cada soba a trabajare que tiemblaba el misterio, el caso es
que aunque parecían questaban esgumiaos, eran pura fibra y músculo, y
sinó no eran bastantes estas arigüelas, argumentaban que con güen
tiempo no hay ganas da arimarse en el catre, eso queda pa cuando la cama
está comuna berza, allí bien acochadines los dos pa darse unas
frieguinas damore y de lo caiga falta. Ni brasero, ni botella de agua, ni
teja, ni bolsa caliente, nalga contra nalga, ese, ese era el tiempo güeno
pa estos menesteres.
LA PETICION
Así
cun día al oscurecere el padre del novio que yabía puesto en
conocimiento del padrino del mozo (porqué el padrino tenía tanta autoridá
como el padre en este asunto sobre el su afijao) las sus intenciones y
acompañao por la su santa y el prisionero, bien abrigadines, sivan a
picaré ancasa onde vivia la novia, que ya les estaban esperando y allí a
la lumbre con toda la familia reunida y sin rodeo ninguno le dicía al amo
de la casa, su futuro consuegro, que quería a la su moza pal su mozo y
cambos consentían, allí al humore de la lumbrada y delante duna jarra de
vino triscarían los presentes, y el padre de la novia le preguntaria a la
su hija si lo había pensao bien, ¡¡mira ques pa toda la vida!!, a lo
quella asientaria su anelo, con un si pa, ya estaba hasta el moño de
salire a la puerta. Pa celebrare la buena nueva, la madrina de la novia
sería tambien apercibida de que la su afijada se casaría y que se
preparara, cosa que no le cogia de sopetón porqué ya los había visto de
bracete.
Y a través de las ventanas del salón las corresponsalias domingueras quiban allí a fisgare con quien bailaba ésta ó aquella ya lo habían pregonao bien
pregonado en las brigadas y mientras remendaban las sus ropas o hacían un jersey ó con la rueca y el uso andaban hilando, era verdad, alli iban a bailare
los domingos y fiestas de guardare y bailaban todas las piezas, bien prietos, bien agarradines, sintiéndose los corazones y hechándose el aliento.
EL POCLAMO
Aunquera
de dominio público que habría boda, en domingo sanunciaba a "tuti
le pópolo alijanu", no sé paqué si todos lo sabían ya, pero la
liturgia es la liturgia, y ellos no iban a esfarraparla, lo concertao al
humore de la lumbre se conocería oficialmente, habría comida fuera del
común, se sabía porqué había siempre concentración de gatos por los
alrederores del convite, estos tios del mahou siempre senteran sin que
naide les diga nada, yes que lesdá mucho el tufo, que danzantes, así es
que habría carne, vino, gasiosa, higos chumbos, margaritas, bollos,
mazapanes, café de puchero, aguardiente , moscatel , cuarterón y librito
a esgalla pa todos los familiares, vecinos y amigos, todos serían bien
recibidos, era día de alegría y había que celebrarlo.
EL GÜANTED
Allí
clavao con un clavo veneciano en el portón de la Iglesia de Abajo estaban
en papel de barba, los nombres de los novios, el cura más rápido a este
lao del Orbigo, quera capaz de sacare el cepillo en un plis plas y
llenarlo de perras, techaba una mirada y si hubieras podido te metías
debajo del carro ó de la banca, allí en el había puesto con la su pluma
estilográfica cargada de tinta casera, los sus nombres con todo lo que
les arrodiaba, paqué aluego no se llamaran a andanas ni recularan, ya en
la Misa los había amonestao paqué senteraran todus los asistentes, siban
a escapare éstos dos, estos ya estaban bien enzarzadines, cuitadines, ya
les había puesto fecha y hora, ya estaban ataos a los pilares del templo
de jericó, bien enrataos con nudo
corredizo y todo por si les daba una mala idea (que no les iba a dare), si
estaban deseando estare juntines.
LA INVITACION
Los
padres de los novios queran los que corrían con todos los gastos, porqué
los novios estaban como las murias, ó como las putas en cuaresma, sin un
chavo, entonces el dinero se daba a los tus padres si lo ganabas afuera, y
si trabajabas pa casa, a verlas venire, te daban un billete de 100 pesetas
(estos billetes eran de temporada ya que duraban todo el año) pa que lo
enseñaras y un duro u dos paqué los gastaras, así quellos eran los
encargaos de ire de casa en casa a dicire a que el día tal había quire a
comere la boda del su hijo ó la su hija, por supuesto toda la familia
estaba invitada, que carajo, la alegría hay que compartirla, total de
pobres no ibanos a salire por lo menos nos correríanos unos días de
juerga y pitanza, aunque tuviéranos que estare empeñaos una temporada,
total piore no nos íbanos a ponere.
LA CASA DE LA BODA
Siempre
era ancá la novia, en Alija las casas fueron grandes dende tiempos
inmemoriales, espaciosas, con amplias portalinas y portales, cocinas económica
y de horno, que serían las encargadas de hacer las comidas, sobre todo la
segunda, corral y güerta, todo en uno, el cuerpo casa formao por dos
plantas, la alta doblada de madera, con los dormitorios, allí no habría
escasez de espacio, cogerían sin dingún poblema todos los convidaos, lo
mismo 100 que 200, si era necesario todo sería un gran comedor durante
esos días, además estaba bien encaladina pa la boda.
LOS PREPARATIVOS
Una
semana antes de la boda ya sempiezaba a atropare por todo el pueblo los
taburetes, las sillas, las jarras, las potas, las fuentes, las mesas, las
camillas, los concos, las trévedes, y es aquí onde entra el interés
generale, porqué cada uno ponía lo que tenía al su alcance estuviera u
no convidao, ahora se atropaba y luego se devolvería todo en las mismas
condiciones, se mataría una vaca ó un jato u dos, de la acreditada
ganaderia del Tío Antonio Cane(+) que pastaban en las güertas gadañas
ó en la pradera dabajo, pollos y gallinas (quenó eran granjeros, andaban
por los corrales), se mataría y se prepararía la carne 2 días antes, se
dejaria escolingando de la entera ó de cualquiera otra viga a que se
asentara al fresco, de nuevo habría concentración de los del mahou, allí
andaban bien agudicos trabajando al descuido pa plisplarles lo que se les
pusiera a garra, se preparaban el vino, gasiosas, hogazas, bollos,
margaritas, tabaco, café, los dulzaineros, el cocinero y las frieganderas
ya estaban ajustaos y preparaos, sacarrearía leña pa las lumbradas que
siban a ponere pa guisare la comida.
El servicio de las mesas era exclusivo de los mozos y las mozas, que no se comu leches pasa que destos telares salen otros igualicos. Porqué entre cruce
y cruce de la cocina a la mesa y de la camilla a la cocina hay roces, muchas veces buscaos, ¡¡uy tonto que casi nos tropiezamos!! y a la vuelta siguiente
otra vez lo mismo, y ya se sabe que del roce nace el cariño. Los convidaos de afuera eran acomodaos en las diferentes casas sinó tenían propia en Alija.
LOS ARTISTAS
Eran
por supuesto los novios, acompañaos de los sus padrinos los mismos que
los habían llevao a cristianare cuando eran dos esperandioses, si
supieran los primeros la noche toledana que les iban a dare los mozos y
las mozas (pongo primero a los mozos por si hay algún sornabirón que se
lo lleven ellos, así las mozas pueden esfilparse como las camadas de los
pollos de perdiz) y los tarambainas que ya no eran tan jóvenes pero que
disfrutaban destos telares como si lo fueran, la noche de la boda, seguro
que no se habrían lavao con jabón de olore y con tanto esmero en el
balde. |
EL PRIMERE DIA DE BODA
Había llegao por fín el día, la
novia esperaria en la su casa con la su madrina y todos los sus convidaos
la llegada de la comitiva que formarían el novio, el su padrino y todos
los convidaos de la su parte en la casa de los sus padres, onde había
vivido hasta ese día, la dulzaina y la caja [Pedro(+) y Benino(+),
Mundo(+) y Modesto de Navianos ó Mérito(+), Daliano y Angel(+) ó el Rojín
de Cebrones, Evaristo(+) y Tanín(+), Jatas (+) y Mesin y tantos y tantos
otros las hizon sonare] irían anunciando la su llegada, de cuando en
cuando un cuete (¿ques una fiesta sin pólvora y música?) y ya en la
casa de la novia, el padrino agarraría del bracete a la novia, por
supuesto vestida de negro, con un ramín de azahar (símbolo de su pureza
y mocerio) sobre la solapa derecha, la chambra sobre los hombros, un
mandil ó un manteo, no era el vestido largo y llegaría hasta debajo de
las rodillas, y justo detrás del dulzainero y el de la caja que
encabezaban la comitiva, vendría el novio vestido con el su traje del que
sobresalía el pico del moquero sobre el bolso zurdo de arriba de la su
chaqueta, del mismo bracete con la madrina de la novia, y detrás dellos
los padres y toda la boda, arramando el tufu que desprendían las sus
ropas recien sacadas de los baules, aquellos que tenían los membrillos pa
darle güenos olores y parfumes, todos bien mudadines, con ropas de
fiesta, parecía una procesión de membrillos, de vez en cuando un cuete,
los cuetes los compraban los mozos al cuetero de Benavente y sobre todo dándole
ulia al gentío que se asomaba a vere la comitiva, se sabía que serían
dos días de comere y bebere a tutiplé, de juergas, de cánticos, de
trastadas, algunos hasta pensaban que verían a la moza ó el mozo que les
tocaría la esquila, ese tilin tilin que suenará a gloria, ques el primer
istrumento que toca el arquero que manca, a continuación vendrá el fincón
infestao.
A las 13,00 horas ferroviarias estarían en la Iglesia de Abajo, quera donde se casaban por aquellos tiempos de la nuestra historia, cuando el Sr. Cura ya
los había uncido bien uncidos, un cuete anunciaba que habia dos nuevos esmorniaos en Alija, los novios saldrían agarraos del bracete ya como marido y
mujer (no se tiraba ni arroz ni nada que se pudiera comere, que había escasez y además era pecao tirar la comida) y de la misma manera lo harían los
padrinos, así que con la música, la boda siba hasta el juzgao questaba en el ayuntamiento, como siempre, y por si no estaban ya bien liaos con lo de la
iglesia, ahora venía la justicia a acabare de asentarlo todo, allí en el libro aquel se firmaba con la pluma y con el dedo y cuando esto ocurría, el
círculo sabía trancao, no podía habere reculada, y empiezaba el recorrido al pueblo por la senda de los bebederos y los pozos, la misma que siempre se
siguió: la Plaza, el Rollo, La Burricada, El Cristo, La Fuente, la Iglesia de Arriba, el Caño, el bebedero del carretero, el Alambique y la Nogal, luego
por la carretera hasta el Cumbre y de allí a la casa de la Boda, donde todos sesparramarían.
Todo el mundo se marcharía a la su casa a cambiarse de ropa, había que cambiarse porqué todos tenían por seguro que se pingarían, así que había que
llevare ropa de faena matancera sonora, un cuete avisaría quera la hora de la comida, a las 3 y media de la tarde, allí en las mesas estarían esperando
la comida y la bebida, cada uno llevaría la su rodilla, la su cuchar y la cheira, pa empezare, la primera comida, sería:
Sopa de fideos, garbanzos del Teso con chorizo, tocino y carne, una fuente pa cada 6 convidaos, todos a comere de la misma fuente y a bebere de la misma
jarra, sinó querías vino, el caldero estaba con el agua del pozo cerca ó la barrila del caño, y sinó a churriar de la gasiosa por supuesto la Elisa
Primitiva, después vendrían los bollos y los mazapanes, el café de pùchero con su tizón y todo pa asentare los posos (porquésa es la su misión), y el
aguardiente, se gritaba entre cucharada y cucharada:
VIVAN LOS NOVIOS, VIVAaaaaaaaaaN (eran los que nos había llevao alli), otro más interesado diría VIVA EL PADRINO, todos dirían VIVAaaaaaaaaaa (a éste
había que sacarle todo lo que se pudiera).
No se dicía que se besen, que se besen, delante de los padres y padrinos esos deseos no se podían ejecutare,
entavia imponia mucho la su presencia, se cantaría
no se va la paloma
no,
no se vá que la traigo yo,
si se va que se vaiga que ya volverá,
que dejó los pichones a medio criar,
no se vá la paloma no
quera la canción oficial de las bodas.
El dulzainero se subiría encima la mesa y se bajaría los pantalones y todas las mujeres se taparían los sus ojos (con los dedos abiertos, dejando una
rendija, pa vere si le atisbaban el ajuare y comparare con el de casa) el padrino repartiría unos cigarretes de picadura ó peninsulares, tal vez jean ,
y allá a las 7 de la tarde se verían a los hombres con el palillo en la su boca pa darle ulia a los demás (significaría que habían escarbao los dientes
por habere comido carne y fuera del común).
Luego vendría el baile, escetuando una jota cada media hora, siempre agarraos, encima dun carro ó un balcón y a él se le añadirían todos los que
quisieran, que serían muchos, eran tan pocas las ocasiones de bailare, que había que aprovecharlas todas, se fuera u no de la boda el baile era para
disfrute de todos, del pueblo y forasteros daba igual, además habría mozas en edad de merecer y como he dicho endenantes estos telares traen telares
iguales, el arquero que manca andaría por allí revoloteando, buriando y siempre embiscando, no para el mú tarambana no se comu se las arregla.
Sobre las 11 de la noche, se volvia a la boda a cenare, las alubias blancas bien aliñadas esperaban en la fuente (lo más aéreo que se pueda uno
imaginare) y los filetes del jato ó la vaca fritos en aceite, por supuesto, tambien en la fuente pa cada 6 invitaos, el churri dende la jarra y a murri,
luego los bollos.
LA PRIMERA NOCHE
Cuando
la cena y las juergas parecía que empiezaban a apagarse y todo el mundo
siría a la cama, era el momento en que el novio era buscao y secuestrao
por los mozos, le iban a dare la murga bien dada, lo llevarían aonde más
lo jeringaran, a lo mejor lo ataban al castañal, pero es que las mozas
harían lo mismo con la novia, cuitadines con lo bien que tenían
arreglada la habitación pa pasare la primera noche queriéndose y estos
falaganes a lo mejor los frentaban con una dogal ataos a dos castañales,
ó en la cuadra, hasta que cantara el gallo, güena noche toledana les
daban en aquellos tiempos, ellos que sabían mudao y lavao bien lavadines,
ahora resultaba que los jeringaban desta manera.
EL SEGUNDO DIA DE LA BODA
Dende
bien temprano ya estaba la cocina chiscada a todo trapo, las libras de
chocolate habían sido ralladas pacere una güena pota del y los callos
preparaos con su güen moje, guindillas güertanas ó vegueras que picarían
las mu condenadas haciéndonos rosnare de placere, ese sería el almuerzo
deste día, allás a las 10 de la mañana el cuete ponía otra vez la boda
en marcha, comu en Alija dicimus que
LO PRIMERO Y PRINCIPALE ES OIRE MISA Y ALMORZARE, Y
SI LA MISA VA DEPRISA ALMORZARE ANTES QUIRE A MISA.
Y aunque todos los del convite eran gentes temerosas de Dios, piensaban que se rezaba mucho mejore con landorga llena, pero que mucho mejore, onde vamos
a parare, y el cura estaba de acuerdo porqué lo notaba en el su bolso, había más alegría, eran menos roñosos, cuando pasaba la cesta había más monedas de
1 y 2 realines y hasta algunas pesetas de papel, más que cuando estaba el famelgo rosnando por falta de engrase, que lo que más abundaban eran perrinas ,
perronas y trozos de pan......
Aunque también podía sere que los de la boda tuvieran intención de comulgare y comu tenían que pasare 3 horas sin habere comido ni bebido nada paqué te
dieran una Hostia, fuera primero la misa, quedando a criterio de los padrinos y los padres, (los demás no pintaban nada en estos asuntos, además tampoco
les importaba) ansí es que se podían utilizare las dos vertientes, al gusto de los que pagaban..... el caso es que allí estaban encima de la mesa
aquellos callos que picaban como las avispas rezungonas, con sus guindillas vegueras u güertanas y moje a esgalla, en aquellas fuentes quechaban más
vapore cuna cafetera, con nuestras güenas rabanadas de pan dogaza y regaos con chocolate de al tazón u vino de la cueva en la jarra por supuesto bien
churriada, nadie cogió nunca un torzón con estos almuerzos, cuando sacababa de almorzare había que volvere otra vez a la senda de los bebederos pa bajare
y hacere sitio a lo que nos estaba esperando, y con los novios y la música, siban a misa a la Iglesia de Arriba, porqué había que presentarse allí con el
nuevo matrimonio, quentre unos telares y otros siempre se llegaba tarde, al fin y al
cabo
MÁS VALE LLEGAR TARDE A MISA QUE TREMPANO A LOS
INFIERNOS
y una vez acabada ....
LA PARBA
La
boda siba a casa del padrino a tomare la parba, que consistia en unas
margaritas, bollos y mazapanes, cacagüeses y avellanas, regadas con
aguardiente del alambique de la Tía Maria(+) ó del Sr. Evaristo(+), coñá
Decano, anís La Asturiana y con moscateles de Quintanar pa las amas,
mozinas casaderas, mozas y rapazas en generale y pa los rapaces gasiosas
manchadas y pìrulines de labana, había cuarterones y libritos a esgalla,
los chisqueros gastaban hasta 3 piedras y una mecha y la metá de otra de
todo lo que les hacían rulare. Si era el Martillo de gasolina se gastaba
medio cuartillo della, casi igual que un Piva regando una mañana en Las
Vecillas la alfalfa.
Y acabada la parba se volvía a retomare la senda de los bebederos con la música siempre delante, hasta que nos llevaba otra vez a la casa de boda y allí
otra vez a darle al dengue de la comida que sería una sopa de fideos ó arroz y carne guisada a esgalla, la madrina daría a cada convidao un bollo y el
padrino un puro a cada hombre, los rapaces no podían enredare con el fuego por si luego se meaban en la cama, así es que golerían los caliqueños y
volvería el café de puchero, los dulces y las bebidas espirituosas, los cintos empiezarian a correr ujeros y a los novios se les dejaría en paz porqué ya
los baldrogas del mocerío estaban pal arrastre, no podían ni con la su alma.
Se volveria al baile a la misma hora quel día anteriore, después se volvería otra vez a cenare habas y filetes de carne, se despediría la boda con
tristeza (porqué se terminaba) y alegría (por lo bien que se había pasao) a la vez, el pensamiento vuelaría a un saber en cuando nos veríanos otra igual
ó parecida.
EL TERCER DIA
Todo
lo pedido se devolveria a los sus amos, sacabaría de comere la carne que
aún quedara, pero a éste día solo asistirían los más allegaos a ambos
cónyuges, los padrinos, el cocinero y las frieganderas, y cuando ya sabia
rematao todo el asunto con bien, el padrino del novio invitaba a los
nuevos esmorniaos, a los padres dellos y la madrina a la su cueva, allí
comerían unos cacagüeses y churriaban unas jarras de vino del cubeto
recién espitao y, hablarían de lo bien que se lo habían pasao ó lo
bien cabía salido todo, cuando la noche había echao el su manteo, volverían
cada uno a la su casa, los novios empiezarían a echare cuentas pa vere
cuando lescribían a la cigüeña, no fuera a sere que les trajeran el
primere rapaz en plena faena, y si se podía evitare mejore que mejore.
Por fine iban a dormire en paz sin dinguna bulla.
EL VIAJE DE NOVIOS
Lo
del viaje de novios no sestilaba, al finalizar todo el asunto se retomaría
el trabajo pendiente, si acaso el día que fueran a hacerse el retrato de
novios, un jueves en Benavente, en el correo, por supuesto andando hasta
el apeadero de Saludes, ó un sábado en La Bañeza en el coche de Ramos,
allí en el día de mercao comerían unos churrus de Tasio(+) y volverían
por la tarde, y sinó le darían al retratista dos fotos que luego
compondría como si se hubiera hecho el día del enlace, tendrían unos días
de cena en las diferentes casas porquéra costumbre agasajarlos en la su
nueva vida y ese sería su viaje de novios. Estaba mu lejos Mallorca, además
había quire en vapore y costaba muchos cuartos.
Mersedes, paisanina, que vives en Valensia, la tierra de las flores de la luz y del amore, igual con esta mi historia he relatao la boda de tús queridos
padres José(+) y Mercedes, ó quizás sea la de los tuyos Sefa, la de Mundico el Pernil (mi tocayo).
VIVA ALIJA Y LA GENTE CON CASTA |