ra Septiembre, las golondrinas y los vencejos se
habían ido, volvía la escuela, aquellas Escuelas Nacionales, las de Abajo separadas por
el Cuartel de la Guardia Civil y las de Arriba por las casas de los Señores Maestros,
cuando digo separadas es que entonces no nos ponían juntos a los chicos y a las chicas,
hay que ver lo que nos perdimos. El domingo anterior habíamos visto en el NODO que
echaban en el CINE LIDA, que para nosotros era el Cinema Paradiso, además de ser la
ventana que nos permitía hacer volar nuestras imaginaciones de niños, éramos los chinos
de la época, nosotros lo reinterpretábamos todo, bueno pues habíamos visto una corrida
de bicicletas que hacían en Francia, le decían letur, había unos biciclistas
que se llamaban Bamontes, Elcandil, Pulidor, Poblé, CharliGol, Artali y Copi, eran unos jijas
parecían que estaban esgumiaos,
pero esgarrinchaban por unas cuestas que les decían elturmalé,
elobispe, y unos nombres mu raros que ahora no recuerdo, llevaban enroscada
una rueda y la gente con pozales les echaban agua, se daban unas tundias
que cuando iban esgarrinchando las cuestas iban dando unos tumbanazos dun
lao pal otro y nosotros decíamos aquí
no hay lambriones tienen que dar pedales todos, nos impresionó
tanto que estuvimos una semana urdiéndola pa hacer nosotros una corrida
igual. Y
vaya que si la hicimos, nuestro asesor fue el gran Gildo, ciclista poderoso, era capaz de
dar 100 pedaladas por minuto, 65 palante y 65 patrás,
hacía unos derrapajes y unas descolgadas, que más de una vez se esmornió, pero él
no cogía miedo, tenía una bicicleta especial BH, la tenía trucada, nos puso al
día de todo.
Así es que
empezamos por el avituallamiento, fuimos a todos los comercios, a ca del Señor Paco, a ca
del Señor Rosendo, a ca del Señor Lucricio, aunque siempre estaba la Señora Luz, a ca
Pedrito, a ca del Sr. Cayetano, al Bar de Dalmacio, al Bar del Sr. Antonio, al Bar de mi Tío
Lisardo, al Bar del Sr. Luis Pistolo, y todos nos dieron algo, porque lo hicimos con
ilusión y convencimiento, eran fabulosos.
LA
ETAPA
Comenzaría y acabaría en el Cine Lida, Cuesta de Zaniego, La Vizana,
el Monte, Carretera General a Pozuelo, según Gildo una vez que estuviéramos en la
General con dos pedaladas llegábamos desde el empalme a Pozuelo y desde allí a Valcabado
con otras dos, según él la carretera estaba muy bien breada y
aquello era lo más fácil.
HORA
Y DIA:
Sería el sábado a las 4 de la tarde.
BICICLETAS
Y CORREDORES:
Las bicicletas serían todas de hombre y con
barra, no se permitían las de mujer, el que no llegara, pues ya sabía por
debajo
de la barra y a medio pedal, las marcas
las que había entonces, la especial BH y la Orbea, cada uno llevábamos un nombre y
teníamos que hablar como ellos en francés, en italiano o en español cuando empezara la
etapa, ya sabíamos.
|
LA CORRIDA:
Y llegó el
día de la corrida, había barrilas de agua y alguna que otra cantimplora, y empezamos la
etapa, salimos 12 corredores y nos pusimos en la cuesta de Zaniego en un plis-plas, pero
hay amigos, la cuesta de Zaniego era mucha cuesta, y la mayoría de las bicicletas estaban
con piñón fijo, así es que estuvimos en la cuesta
más de dos horas, llegábamos a la meta y pié a tierra, otra vez pabajo,
y después de demostrarnos a nosotros mismos que éramos unos fatos,
porque jobar aquellos corredores del NODO que eran unos jijas
esgarrinchaban como si nada, así es que decidimos subir andando hasta
arriba y tirarnos por la cuesta abajo hasta La Vizana, la cuesta abajo ya sabéis cómo
eran los frenos, que había que poner la suela de la zapatilla en la rueda de atrás,
porque si la ponías en la de alante podías fincar el churrumorro
y esmorniarte, sescapó Pepín Muel y en el Caño de
Comonte guipó en el Puente a la Guardia Civil y dijo ¡¡oh
mondié, le Gendarmerie y no llevé timbré!!. Nardi que venía detrás también los guipó
y dijo ¡¡mamma mía, porca miseria, il Carabinieri i non porto il farol de la
luce!!, justo detrás venía Jazi y dijo ¡¡ospá, guai los
Guardias y mi padre no ha pagao la célula!!, yo también iba en
ese grupo, así es que tiramos todos pa Prao Mayor y de allí a las Vecillas, y mira
por dónde empezó a chispiar y nosotros dale que te pego al dengue,
y decía yo, quisió si nos habrán visto los Guardias lo mejor
es ir a los cubos, y siguió pintiando pa acabar en una tormenta, se
puso como si estuviéramos en las tinieblas del día de Jueves Santo, nos
amollecimos todos, y fuimos trochando por medio de la
vega, cogimos una friura que acabamos todos con la pelleja
untada de manteca, yo la mi bicicleta
la metí por un gachero que había en la mi
pared, de todas estas arigüelas lo que sacamos en limpio fueron unos perros
en las piernas, una friura y las bicicletas enfoscadas
de barro, las tuvimos que lavar y estuvieron oreándose 3 ó 4 días, y
menos mal que no nos guiparon los Guardias, porque los de ahora no
sabéis cómo estaba lo de las bicicletas, no volvimos a pescudar más
por las corridas de bicicletas. A mi amigo Luci, hoy estuve en el Monasterio de
la Santa Faz, puse una vela en tu memoria, cuando salía oí unas campanillas, no sé de dónde
venían pero si sé lo que significan, si esta aventura la hubiésemos corrido este
Domingo que viene no hubieras tenido rival, porqué tu eres de los que llevan alas y los
Angeles disfrutarán de tú bonhomía.
AVIV ALIJA
Y AL ETNEG NOC ATSAC |